Muchos mayores creen que cualquier innovación tecnológica les traerá un desafío imposible porque desconocen su funcionamiento. Pero sobre todo, lo importante es entender cómo algunos dispositivos pueden mejorar su calidad de vida en situaciones muy concretas como pagar sin manejar efectivo, realizar trámites a distancia, mantenerse informados, comunicarse con familiares y amigos, y otras tantos ejemplos.

 

 

Nos equivocamos al pensar que…

 

ES DEMASIADO DIFÍCIL: Podemos creer que “los aparatos y las computadoras” son un mundo demasiado complejo para nosotros. Muchas personas no se atreven por miedo a equivocarse y desisten de aprender para no cansar a quien deba enseñarles. ¡Gran error! No es tan difícil y tampoco es tan tremendo equivocarse un poco para aprender. Hay cursos gratuitos o accesibles que son un paso excelente para descubrir las posibilidades que existen.

 

NO ES PARA NUESTRA EDAD: Los productos tecnológicos inundan la publicidad pero casi nunca están dirigidos a mayores. Al no sentirse involucrados en la publicidad se genera un sentimiento de indiferencia y desinterés hacia dichos productos.

 

ES COSTOSA: Quizás pensar en comprar una computadora pueda salirse del presupuesto pero, una Tablet o un celular de pantalla amplia y clara pueden ofrecernos casi las mismas posibilidades de uso.

 

Las estadísticas muestran que la mayoría de los adultos mayores que se inician con las nuevas tecnologías tienen entre 50-55 años. Sin embargo, eso no significa que más allá de esa edad los adultos mayores no puedan incorporarlas y usarlas con fluidez. En muchos casos ya están presentes en ámbitos en los que se mueven, privados o públicos y no resultan tan distantes.

 

Tenemos que…

 

PERDER PREJUICIOS: Aprovechar la tecnología mejora de manera sencilla y rápida nuestra vida cotidiana. Nos puede acercar a quienes están lejos, resolver problemas y facilitarnos información de todo tipo. Es solo cuestión de animarnos.

 

AUTONOMÍA: El uso de celulares, correo electrónico y mensajería instantánea, agiliza la comunicación con los demás y amplía nuestra red de relaciones. Los recursos tecnológicos fortalecen nuestra autonomía e independencia.

 

Es momento de animarse y pensar que: “¡ESTO ES JUSTO LO QUE NECESITABA!”

 

 

A prender la compu: